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“Las pasiones humanas son un misterio, los que no las han vivido no pueden comprenderlas y los que las han vivido no pueden explicarlas”
La Historia Interminable. Michael Ende.

Algo así me ocurre cuando me preguntan por la Escuela Waldorf, me cuesta explicar lo que allí se vive. Podría contar la gran coherencia de los contenidos y su ajuste con lo que el ser humano necesita. Podría hablar de la profundidad con que se trabajan las asignaturas y las destrezas que los niños adquieren. También de la sensación de familiaridad que uno tiene allí, convirtiéndose la Escuela en un segundo hogar. Pero hay algo más que eso, hay algo que no puedo explicar, es una sensación de que esta pedagogía ofrece al niño lo que realmente necesita y que permite que florezcan sus cualidades y características individuales.

Cuando voy a recoger a mis hijos, a la hora de la salida, puedo notar como el ritmo desenfrenado en el que nos movemos se ralentiza y se armoniza con el de la infancia. Me gusta llegar unos minutos antes y sentarme a la sombra de los enormes pinos, en el patio de infantil. Puedo escuchar el sonido de los pájaros, entremezclado con las canciones del cuento que se oyen desde algunas aulas y oler la deliciosa y saludable comida casera que tomarán los niños del comedor. Si me fijo bien en el suelo, puedo ver un ingenioso puente de madera construido por los niños por aquí, un camino de piedras más allá, una hilera de piñas bien ordenadas o unos enigmáticos dibujos en la tierra, fruto del juego que abandonaron un rato antes. Es posible que pase don José, siempre amable y ocupado con uno de tantos arreglos de mantenimiento de la Escuela o un padre simpático que siempre riega las plantas. Es posible que me salude la encantadora persona que con gran cariño se encarga de la limpieza o que la secretaria me dedique una sonrisa, mientras resuelve paciente el mensaje que algún niño le lleva de su maestro.

En esos momentos, justo antes de que aparezcan mis hijas y me saluden con un abrazo, yo deseo que todos los niños del mundo vayan a una Escuela como esta.

Carmen Saura.